¿Qué es más caro, un barco o un yate? Guía clara para entender los costes reales

Aitana Castillo 0 Comentarios 8 enero 2026

Si alguna vez has mirado un yate atracado en Ibiza y te has preguntado por qué cuesta tanto, no estás solo. Mucha gente confunde un barco con un yate, y luego se sorprende al ver las facturas. Pero la diferencia no es solo de tamaño: es de propósito, equipamiento, y sobre todo, de mantenimiento. ¿Qué es más caro? La respuesta no es tan simple como parece.

Un barco no es lo mismo que un yate

Primero, aclaremos lo básico. Un barco es una embarcación de cualquier tamaño diseñada para navegar en el mar, ya sea para pesca, transporte, trabajo o recreo. Puede ser un pequeño bote de pesca de 6 metros o un carguero de 300 metros. Un yate es una embarcación de lujo, generalmente de más de 10 metros, construida para el ocio, el confort y el estilo. En Ibiza, los yates suelen medir entre 15 y 50 metros, con camarotes, salones de cristal, jacuzzis y tripulación profesional.

La confusión viene porque algunos barcos grandes -como los cruceros privados- se llaman "yates" por moda. Pero técnicamente, si no tiene lujo, servicio y diseño pensado para el placer, no es un yate. Es solo un barco grande.

Coste de compra: el yate gana por mucho

Comprar un barco pequeño de 8 metros, usado, puede costarte entre 15.000 y 40.000 euros. Algunos modelos de pesca o deportivos básicos ni siquiera llegan a los 20.000. Pero un yate de 18 metros, nuevo y con equipamiento estándar, empieza en 800.000 euros. Uno de 30 metros, con aire acondicionado, sistema de navegación de última generación y acabados en madera maciza, puede superar los 3 millones.

En Ibiza, el mercado de segunda mano está activo, pero los precios no bajan tanto. Un yate de 25 metros de 2018, con 500 horas de motor, se vende por 1,4 millones. Un barco de 12 metros del mismo año, si está en buen estado, ronda los 90.000 euros. La diferencia es de casi 15 veces. Y eso sin contar los extras: anclajes, sistemas de agua potable, redes de seguridad, o incluso el diseño del interior.

El mantenimiento: donde el yate se convierte en una factura de pesadilla

Comprar es solo el principio. El mantenimiento es donde se desmorona el presupuesto. Un barco pequeño gasta unos 2.000 a 5.000 euros al año en gasolina, seguros, limpieza y revisión del motor. Un yate? Aquí empieza lo real.

Un yate de 20 metros necesita:

  • 15.000-25.000 euros al año en combustible (solo si lo usas 4 meses)
  • 10.000-18.000 euros en mantenimiento del motor y sistemas eléctricos
  • 5.000-12.000 euros en tripulación (capitán, ingeniero, camarero)
  • 3.000-7.000 euros en puerto (en Ibiza, un amarre de 20 metros cuesta 1.500 euros al mes)
  • 2.000-4.000 euros en limpieza profesional y pintura antifouling

En total, un yate pequeño puede costarte entre 35.000 y 65.000 euros al año solo para mantenerlo en buen estado. Y eso sin contar reparaciones imprevistas: un sistema de agua que se rompe, una hélice dañada, o un generador que se funde. Esos gastos pueden sumar 20.000 euros en un solo mes.

Un barco de 10 metros? Puedes hacerlo tú mismo. Cambiar el aceite, limpiar el casco, revisar la batería. Todo en un fin de semana. El gasto anual rara vez supera los 6.000 euros.

Desglose visual de los altos costos de mantenimiento de un yate en Ibiza.

Alquiler: ¿vale la pena pagar por un yate?

Si no quieres comprar, alquilar es la opción realista. En Ibiza, un barco de 10 metros con motor fuera de borda y 2 tripulantes cuesta entre 800 y 1.500 euros por día. Un yate de 25 metros con capitán, cocinera y limpieza diaria? Empieza en 8.000 euros al día. En temporada alta (julio y agosto), los precios suben hasta 25.000 euros por día.

¿Por qué tanta diferencia? Porque el yate no es solo un barco. Es un hotel flotante. Incluye:

  • Personal profesional: capitán, ingeniero, camarero, azafata
  • Comida y bebida de lujo (el menú se ajusta a tus gustos)
  • Equipamiento de lujo: snorkel, jetski, bote inflable, sistema de sonido 360°
  • Limpiado y reabastecimiento diario
  • Seguro de responsabilidad civil de alto valor

Un barco alquilado? Te das cuenta de que no tienes nevera grande, ni ducha de agua caliente, ni wifi. Y si quieres comer algo, lo traes tú. No hay nadie que te sirva el vino.

¿Qué te sale más barato: comprar o alquilar?

Si usas un yate menos de 15 días al año, alquilar es la única opción sensata. Comprar uno de 25 metros y usarlo solo 10 días al año es como comprar un Ferrari y usarlo para ir al supermercado. El gasto anual de mantenimiento supera lo que pagarías por 20 días de alquiler.

Pero si planeas usarlo 40 días o más al año, y tienes el capital para cubrir los gastos fijos, comprar puede tener sentido. Pero solo si estás dispuesto a asumir el trabajo: gestionar tripulación, organizar mantenimiento, pagar impuestos de embarcaciones, y lidiar con burocracia marítima.

En Ibiza, muchos propietarios de yates los alquilan parte del año para cubrir costes. Pero eso también implica riesgos: daños, cancelaciones, o tripulantes que no cumplen. No es un negocio pasivo.

Familia disfrutando en un pequeño bote de pesca sin lujos, cerca de la costa de Ibiza.

Lo que nadie te dice: el costo oculto del yate

Hay gastos que no aparecen en los catálogos. Por ejemplo:

  • Seguro de responsabilidad civil: mínimo 5 millones de euros, cuesta 15.000-30.000 euros al año
  • Impuesto de embarcaciones en Baleares: hasta 1,5% del valor del yate cada año
  • Coste de transportar el yate entre islas: 5.000-10.000 euros por viaje
  • Revisión obligatoria cada 2 años: 8.000-15.000 euros
  • Coste de tener un yate en puerto en invierno: 10.000 euros por mes en el mismo amarre

Un barco pequeño no paga impuestos de embarcaciones en Baleares si mide menos de 12 metros. Y su seguro cuesta menos de 500 euros al año. No necesita revisión técnica obligatoria hasta los 15 años.

Conclusión: no es una pregunta de tamaño, es de estilo de vida

¿Qué es más caro? Un yate. Claramente. Pero la pregunta real no es cuál cuesta más, sino cuál encaja con tu vida. Si quieres ir a la playa, hacer snorkel y comer en un chiringuito, un barco de 8 metros te da más libertad, menos estrés y más dinero para gastar en vino y tapas.

Si quieres impresionar, vivir una experiencia de película, y no te importa que cada día te cueste 1.000 euros, entonces el yate es tu opción. Pero no lo confundas con un bien de inversión. Es un lujo que se consume. Y como todo lujo, se gasta rápido.

En Ibiza, la mayoría de los que alquilan yates lo hacen una vez en la vida. Y vuelven con una sonrisa. Pero también con una lección: no necesitas un yate para tener un buen verano. Solo necesitas un barco, buen tiempo y buena compañía.

¿Un yate es siempre más caro que un barco?

Sí, en casi todos los casos. Un yate está diseñado para lujo, confort y servicio, lo que aumenta su precio de compra, mantenimiento y operación. Un barco pequeño, aunque sea grande, no tiene esos costes ocultos. La diferencia puede ser de 10 a 100 veces en gastos anuales.

¿Puedo alquilar un barco en Ibiza sin tripulación?

Sí, si el barco mide menos de 12 metros y tienes licencia náutica. Muchas empresas en Ibiza ofrecen alquileres sin tripulación, desde 800 euros al día. Pero si quieres un yate, la tripulación siempre está incluida. No se permite alquilar yates sin capitán en España.

¿Cuánto cuesta un yate de 30 metros en Ibiza?

Un yate nuevo de 30 metros en Ibiza cuesta entre 4 y 8 millones de euros, dependiendo de la marca, el acabado y los sistemas. Uno usado, de 2020, con buen mantenimiento, ronda los 2,5 millones. El alquiler diario en temporada alta supera los 25.000 euros.

¿Qué pasa si no pago el mantenimiento de un yate?

El casco se deteriora rápido por la sal y los organismos marinos. El motor puede fallar sin mantenimiento programado. Si no pagas el amarre, te lo retiran. Si no tienes seguro, te quedas sin cobertura ante daños o accidentes. En España, los yates deben pasar inspecciones obligatorias cada dos años. Sin ellas, no puedes navegar legalmente.

¿Es más barato comprar un barco en otro país y traerlo a Ibiza?

No necesariamente. Aunque los precios de compra pueden ser más bajos en Italia o Grecia, los costes de transporte, impuestos de importación y registro en España pueden sumar hasta un 25% del valor del barco. Además, los yates deben cumplir normativas europeas de seguridad, lo que puede requerir modificaciones costosas.