Si has caminado por los valles de Luchon o has visto el reflejo del Vignemale en el lago de Gaube, ya sabes que los Pirineos franceses no son solo una cadena montañosa. Son un mundo entero. Pero la pregunta sigue siendo: ¿Cómo se llaman los Pirineos franceses? La respuesta simple es: no tienen otro nombre. Son los Pirineos. Pero dentro de Francia, esa misma cordillera se vive, se siente y se recorre de forma distinta que en España o en Andorra.
Los Pirineos no tienen dos nombres, pero sí dos caras
No existe una versión oficial llamada "Pirineos del Norte" o "Pirineos franceses" en mapas geográficos. En francés, se dice simplemente "les Pyrénées". Lo mismo ocurre en español: cuando hablas de los Pirineos, te refieres a toda la cadena que separa Francia de España y Andorra. Pero cuando alguien dice "los Pirineos franceses", lo que quiere decir es la parte que queda dentro de los límites de Francia. Esa es la diferencia: no es un nombre distinto, es una perspectiva.
Imagina que cruzas la frontera en Porte du Bédat. De un lado, las carreteras están llenas de rústicas casas de piedra con tejados de pizarra. Del otro, las pistas de esquí y los refugios llevan nombres como "Gavarnie" o "Cirque de Gavarnie". Esa es la misma montaña. Pero el paisaje, la cultura y hasta el ritmo de vida cambian. En Francia, los Pirineos son más silenciosos. Menos turistas. Más naturaleza pura.
¿Qué zonas forman los Pirineos franceses?
La parte francesa de los Pirineos se divide en tres grandes sectores, cada uno con su propia identidad:
- Los Pirineos Atlánticos: desde el oeste, cerca de Biarritz y Bayona, donde las montañas son más suaves y los valles verdes se mezclan con el océano. Aquí se encuentra el Parque Nacional de los Pirineos, pero también senderos como el GR10 que atraviesa toda la cordillera.
- Los Pirineos Centrales: el corazón de la cordillera. Aquí está el pico más alto de Francia, el Vignemale (3.298 metros), y el famoso Cirque de Gavarnie, un anfiteatro natural de hielo y roca que la UNESCO protege como Patrimonio de la Humanidad. Este es el territorio de los grandes trekking, como el recorrido de 10 días entre Gavarnie y Eaux-Bonnes.
- Los Pirineos Orientales: cerca de la frontera con Andorra, en el departamento de los Altos Pirineos. Aquí el terreno se vuelve más áspero, las cimas más agudas. El valle de Ossau y el lago de Gaube son lugares clave para quienes buscan soledad y vistas impresionantes.
Lo que muchos no saben es que la mayor parte de los senderos más emblemáticos de los Pirineos, como el GR10, están diseñados para atravesar la parte francesa. Este sendero de larga distancia (865 km) va desde el Atlántico hasta el Mediterráneo, pasando por los pueblos más remotos. Caminarlo es como recorrer la historia de una región que ha resistido el tiempo.
Por qué los franceses no llaman a sus montañas "Pirineos franceses"
En Francia, la palabra "Pyrénées" no necesita adjetivos. Es como decir "los Alpes" en Suiza: no se dice "los Alpes suizos", porque se entiende que los Alpes están en varios países, y cada uno los vive desde su lado. Lo mismo pasa aquí. Los franceses no usan "Pyrénées françaises" porque no es necesario. El nombre ya está en el mapa.
Pero si hablas con un guía de Saint-Lary-Soulan o con un habitante de Cauterets, te dirán: "Nosotros tenemos los Pirineos más salvajes, los más limpios, los más auténticos". No lo dicen por nacionalismo. Lo dicen porque lo viven. Aquí, las cabras se mueven por las laderas sin que nadie las controle. Los ríos no tienen presas. Los refugios son gestionados por asociaciones sin ánimo de lucro. El turismo existe, pero no domina.
Senderismo en los Pirineos franceses: lo que debes saber
Si planeas caminar por esta zona, hay tres cosas que no puedes ignorar:
- El clima cambia en minutos. En la cima de Tourmalet, puedes tener sol, lluvia y nieve en una sola mañana. Lleva capas, siempre. Y nunca confíes en el pronóstico del día anterior.
- Los refugios son tu hogar. A diferencia de España, donde muchos refugios son hoteles con camas de alquiler, en Francia muchos son gestionados por guardas que viven allí todo el año. Reservar con anticipación es obligatorio. Algunos solo aceptan reservas por correo postal.
- La señalización es mínima. En los Pirineos franceses, los senderos están marcados con pintura amarilla y blancas, pero en zonas remotas, como el valle de Aragon, las marcas pueden desaparecer. Lleva un mapa físico. El GPS no siempre funciona entre los picos.
Un dato poco conocido: el Parque Nacional de los Pirineos tiene menos visitantes que el Parque Nacional de Ordesa en España. Pero tiene el doble de especies endémicas. Aquí, el buitre negro vuela en grupos de más de 50. El lince ibérico no llega, pero sí el urogallo, un ave que solo vive en los bosques de pinos de más de 2.000 metros.
¿Qué hay de los nombres locales?
En los valles más profundos, como el de Aran, se habla occitano, una lengua antigua que viene de la Edad Media. En este territorio, el pico más alto no se llama Vignemale, sino "Vignemale" en francés y "Vinhemal" en occitano. En los pueblos de Luchon, se dice "Pic de Néouvielle" en francés, pero los lugareños lo llaman "Pic de la Vache" por la forma de la montaña, que recuerda a una vaca acostada.
Estos nombres no aparecen en los mapas turísticos. Pero si preguntas en una tienda de equipamiento en Bagnères-de-Luchon, te los dirán con orgullo. Es parte de la identidad. No es un nombre alternativo. Es el nombre verdadero.
¿Vale la pena ir a los Pirineos franceses?
Si buscas rutas llenas de turistas, con tiendas de recuerdos en cada paso, busca otra montaña. Pero si quieres caminar por senderos que apenas han cambiado desde 1850, si te emociona dormir en un refugio donde el guardián te sirve sopa de setas hecha con ingredientes recolectados al amanecer, si te gusta escuchar el silencio que solo existe cuando no hay internet… entonces sí. Los Pirineos franceses son uno de los últimos lugares del mundo donde la naturaleza todavía gobierna.
No hay una versión "francesa" de los Pirineos. Solo hay una montaña. Y en su lado francés, esa montaña te mira sin juicio. Te invita a caminar. Y si lo haces, te devolverá más de lo que llevas.
¿Cómo se llaman oficialmente los Pirineos franceses?
No tienen un nombre oficial distinto. Se llaman simplemente "Pyrénées" en francés y "Pirineos" en español. La expresión "Pirineos franceses" es un término coloquial que se usa para referirse a la parte de la cordillera que se encuentra dentro de Francia, pero no es un nombre geográfico formal.
¿Cuál es el pico más alto de los Pirineos franceses?
El pico más alto de los Pirineos franceses es el Vignemale, con 3.298 metros de altitud. Está ubicado en el departamento de los Altos Pirineos, cerca de la frontera con España. Es también el punto más alto de la cadena montañosa en territorio francés.
¿Se puede caminar por los Pirineos franceses sin guía?
Sí, muchas rutas son accesibles sin guía, especialmente el GR10 y los senderos bien señalizados en los valles de Gavarnie, Ossau o Luchon. Sin embargo, en zonas remotas o en condiciones climáticas adversas, es recomendable ir con experiencia en montaña o contratar un guía local, especialmente en invierno o principios de primavera.
¿Qué diferencia hay entre los Pirineos franceses y los españoles?
Los Pirineos franceses tienen menos infraestructura turística, menos rutas masificadas y una mayor presencia de naturaleza salvaje. Los refugios son más sencillos, las carreteras menos transitadas y las comunidades locales mantienen tradiciones antiguas como la transhumancia y la producción artesanal de queso. En España, hay más turismo organizado y más servicios, pero también más afluencia.
¿Cuál es la mejor época para hacer senderismo en los Pirineos franceses?
La mejor época es de mediados de junio a finales de septiembre. En junio, las nieves empiezan a derretirse y los senderos se despejan. Julio y agosto son los meses más populares, pero también los más concurridos. En septiembre, las temperaturas son suaves, los colores del otoño empiezan a aparecer y las multitudes se han ido.
¿Qué hacer después de caminar por los Pirineos franceses?
Si te quedaste con ganas de más, no dejes de explorar los valles vecinos. El Parque Natural de Posets-Maladeta, al otro lado de la frontera, te espera. O el camino de los peregrinos que va desde Lourdes hasta Jaca. O el sendero que conecta los lagos de Campanet con los picos de la Reserva de la Biosfera de Ordesa.
Lo que aprendes en los Pirineos franceses no se queda en las botas. Se queda en la forma en que miras la montaña. No como un obstáculo. No como un paisaje. Sino como un lugar que te recibe, te desafía y, si te dejas, te cambia.
Julia Pérez
febrero 14 2026Oye, que bonito que lo digas, pero en serio... ¿quién le pone nombre a una montaña? Son los Pirineos. Punto. Si te gusta caminar por ahí, no necesitas etiquetas. Solo necesitas botas y ganas de perderse.
Y sí, el Vignemale es el rey. Pero en Luchon, el que manda es el viento.