Si estás pensando en hacer un curso de cocina española en Bilbao, lo primero que te preguntas es: ¿cuánto tiempo voy a necesitar? No es lo mismo un curso de un día que uno de varios meses. Y la respuesta no es única. Depende de lo que quieras aprender, cuánto tiempo tengas y qué tipo de cocina te interesa. Aquí te explico con claridad cuánto duran realmente los cursos disponibles hoy en Bilbao, y qué puedes lograr en cada uno.
Curso de un día: lo básico para empezar
Este es el más popular entre turistas, visitantes o personas que no tienen mucho tiempo. Suele durar entre 4 y 6 horas, normalmente de mañana a tarde. En Bilbao, muchas escuelas como Cocina Vasca en el Casco Viejo o El Taller de la Abuela ofrecen estos talleres intensivos. Aquí aprendes a hacer tres o cuatro platos típicos: tortilla de patatas, bacalao al pil-pil, boquerones en vinagre, y tal vez un postre como el txakoli con crema de vino.
No te esperes a convertirte en chef. Este curso es para entender el sabor, los ingredientes y los gestos básicos. Te enseñan a cortar cebolla sin llorar, a freír sin quemar, y a reconocer cuándo el pescado está en su punto. Muchos lo hacen como experiencia cultural, no como formación profesional. Si solo quieres llevar un recuerdo auténtico de Bilbao, este es tu curso.
Curso de una semana: sumérgete en la cocina vasca
Si tienes una semana libre -por ejemplo, durante un puente o una vacación-, un curso de cinco días es la mejor manera de profundizar. Estos cursos se imparten en escuelas como Escuela de Cocina Gernika o La Cocina de Txikito. Aquí ya no solo aprendes recetas. Aprendes por qué se hacen así.
Por ejemplo: por qué el pimiento del piquillo se asa a la leña, por qué el vino txakoli se sirve con un chorro alto, por qué el marmitako se cocina lentamente. Haces prácticas con ingredientes frescos comprados en el mercado de San Miguel. Aprendes a preparar un caldo de pescado desde cero, a hacer pintxos con técnica, y a combinar sabores auténticos. Al final, cocinas un menú completo con el equipo de la escuela y lo degustas con vinos locales.
Este curso es ideal para quienes ya tienen experiencia en la cocina y quieren entender la identidad de la cocina vasca, no solo copiar recetas.
Curso de un mes: para quienes quieren cambiar de rumbo
Si estás pensando en trabajar en un restaurante, abrir un pequeño negocio, o simplemente dominar la cocina española hasta el nivel profesional, un curso de un mes es tu opción. Estos programas existen en escuelas como Escuela de Hostelería de Bilbao o Formación Gastronómica Vasca.
La estructura es intensiva: de lunes a viernes, de 9 a 14 horas. Aprendes desde lo más básico -cómo manejar un cuchillo, cómo limpiar un pescado- hasta lo más avanzado: elaboración de salsas madre, conservas, repostería tradicional, y gestión de costes en cocina. También incluyen visitas a productores locales: queserías de Idiazabal, bodegas de txakoli, y pescaderías de la ría.
Al final, recibes un certificado reconocido por la Junta de Castilla y León y la Cámara de Comercio de Vizcaya. Muchos estudiantes que hacen este curso luego consiguen trabajo en restaurantes de Bilbao, San Sebastián o incluso en Madrid. No es un curso para turistas. Es un paso real hacia una carrera en hostelería.
Curso de tres meses: el camino completo
Este es el más completo y el menos común. Solo lo ofrecen dos escuelas en Bilbao: Escuela de Cocina Tradicional del Norte y La Escuela de los Sabores. Aquí no solo aprendes cocina: aprendes historia, cultura, ética alimentaria y sostenibilidad.
El programa incluye módulos de cocina vasca, cocina castellana, cocina de la costa atlántica, y hasta una introducción a la cocina de Navarra y País Vasco francés. Haces prácticas en restaurantes reales con chefs locales. Aprendes a leer etiquetas de productos, a gestionar residuos en cocina, y a adaptar recetas para alérgicos o dietas especiales.
Al terminar, presentas un proyecto final: un menú auténtico de tres platos, con su historia, ingredientes locales y técnica. Muchos estudiantes lo usan para abrir su propio taller de pintxos o para dar clases en centros culturales. Este curso es para quienes quieren ser guardianes de la tradición, no solo cocineros.
¿Qué opción es para ti?
No hay una respuesta correcta. Depende de lo que busques:
- Si quieres una experiencia memorable: el curso de un día.
- Si quieres entender la cultura: el curso de una semana.
- Si quieres trabajar en cocina: el curso de un mes.
- Si quieres convertirte en referente: el curso de tres meses.
Lo que sí es cierto: en Bilbao, los cursos no son solo sobre recetas. Son sobre identidad. Cada cuchillo que levantas, cada ingrediente que tocas, cada sabor que pruebas, te conecta con una región que cuida su cocina como un patrimonio.
Lo que no te van a contar
Algunas escuelas prometen “cursos de 2 semanas con certificado internacional”. Pero en España, los únicos certificados reconocidos son los de la administración pública o las escuelas con acreditación oficial. Si te ofrecen un certificado de una empresa privada sin reconocimiento, no sirve para trabajar en un restaurante.
Tampoco te dejes llevar por los precios bajos. Un curso de un día por 30 euros suele tener ingredientes industriales, y el instructor no es chef, sino un estudiante. Los cursos de calidad usan productos de mercado, tienen profesores con experiencia en restaurantes con estrella Michelin, y limitan el número de alumnos a 8 o 10 por clase.
Y no te olvides: en Bilbao, los mejores cursos se llenan con meses de anticipación. Si quieres hacer uno en primavera, reserva en diciembre. No esperes a última hora.
¿Cuánto cuesta?
Los precios varían mucho según la duración y la escuela:
| Duración | Precio promedio | Incluye |
|---|---|---|
| 1 día | €80-€120 | Ingredientes, recetario, degustación |
| 1 semana | €450-€650 | Todos los ingredientes, vinos, certificado local |
| 1 mes | €1.800-€2.500 | Clases diarias, prácticas en restaurantes, certificado oficial |
| 3 meses | €4.200-€5.500 | Todo lo anterior + proyecto final, visitas a productores |
Recuerda: los cursos más caros no siempre son los mejores. Pero los demasiado baratos suelen ser una pérdida de tiempo.
¿Se puede hacer un curso de cocina en Bilbao sin hablar español?
Sí. Muchas escuelas ofrecen clases en inglés, francés o incluso alemán, especialmente los cursos de un día y de una semana. Sin embargo, los cursos de un mes o más requieren un nivel básico de español, porque se usan términos técnicos y se interactúa con proveedores locales. Si no hablas español, elige un curso con traducción o pide por adelantado que te asignen un instructor bilingüe.
¿Necesito experiencia previa para hacer un curso de cocina?
No. Los cursos están diseñados para todos los niveles. Desde alguien que nunca ha encendido una estufa hasta alguien que cocina todos los días. En los cursos de un día, el instructor te guía paso a paso. En los más largos, se evalúa tu nivel al principio y se adapta el ritmo. No hay pruebas ni exámenes. Solo aprendes haciendo.
¿Qué pasa si me quiero apuntar a un curso y ya está lleno?
Muchas escuelas tienen listas de espera. Si te registras con anticipación, te avisan cuando haya una plaza disponible por cancelación. También puedes pedir un curso privado: aunque es más caro (unos €300 por persona), te permite elegir fechas y contenido. Es una buena opción si tienes un grupo de amigos o quieres personalizar tu aprendizaje.
¿Puedo hacer un curso de cocina y luego trabajar en un restaurante?
Sí, pero solo si haces el curso de un mes o más. Los certificados de escuelas con acreditación oficial te permiten aplicar a puestos de cocinero auxiliar, ayudante de sala, o incluso jefe de partida en restaurantes de Bilbao. Muchos chefs locales contratan directamente a sus alumnos. No necesitas un título universitario, pero sí un certificado reconocido y experiencia práctica.
¿Cuál es la mejor época del año para hacer un curso en Bilbao?
La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las mejores. El clima es agradable, los mercados están llenos de productos frescos, y las escuelas tienen más disponibilidad. En verano, muchos instructores están de vacaciones, y los cursos se reducen. En invierno, hace frío, pero los cursos son más intensos y hay menos competencia por plazas.