¿Estás armando tu botiquín de viaje y te preguntas si debes incluir antibióticos? No eres el único. Antes de meter pastillas "por si acaso", es clave saber cuándo realmente los necesitas y cómo usarlos bien. Si nunca has consultado a tu farmacéutico sobre esto, déjame contarte por qué deberías hacerlo antes de lanzarte a la aventura.
Nunca compres antibióticos sin receta. Esto puede parecer obvio, pero todavía hay gente que lo hace. Además, en muchos destinos no podrás conseguirlos sin control, y autoprescribirte puede poner en riesgo tu salud. ¿Te lesionaste haciendo senderismo o te sorprendió una fiebre alta? Tu botiquín debe tener lo básico: cosas como paracetamol, vendajes, tiritas y antisépticos, pero nada de antibióticos a menos que tu médico te los recete para un caso concreto.
Si viajas a zonas donde no puedes acceder fácilmente a hospitales, habla con tu médico antes de salir. Comenta tu destino, tus planes y cualquier enfermedad crónica. Él puede recomendarte antibióticos adecuados si realmente los necesitas, indicándote cuándo y cómo tomarlos. Ni se te ocurra automedicarte con las pastillas que sobraron de un tratamiento anterior. Los antibióticos mal usados dejan de funcionar: eso significa más riesgo para ti y para todos.
¿Te preocupa tener dudas sobre cómo usarlos en destino? Aquí es cuando tu farmacia local se convierte en el mejor aliado. Pide consejo, no solo productos. Los farmacéuticos están acostumbrados a resolver todo tipo de dudas, y cuanto más confíes en ellos, más seguro viajarás. Desde cómo guardar los medicamentos a temperatura adecuada hasta qué hacer si olvidas una dosis. No hay pregunta tonta cuando se trata de salud en viaje.
Si buscas preparar un botiquín práctico para tus vacaciones (o tu día a día), enfócate en lo esencial y olvida los extras innecesarios. Añade gasas, desinfectante, tiritas, un analgésico y tu medicación habitual. Si tu destino es rural o remoto y tienes una afección concreta, comenta la lista completa con tu médico. La prevención siempre será tu mejor compañero de ruta.
Ten en cuenta que el abuso de antibióticos es un problema global. En España, los farmacéuticos están cada vez más implicados en el uso responsable. Este consejo, por cierto, no solo es para cuando te vas de viaje. Si tienes dudas durante tu día a día, mantén siempre a mano el número de tu farmacia de confianza. Ellos te indicarán si lo tuyo es cuestión de descanso, de consulta médica o de tratamiento específico.
Por último, si viajas con niños o mayores, vuelve a consultar. Las dosis y necesidades cambian, y nada sustituye la opinión de un profesional. Así que, la próxima vez que hagas la maleta, recuerda: los antibióticos no son chicles y siempre debes usarlos bajo control médico. Haz de la prevención tu filosofía de viaje… y disfruta más, preocupándote menos.
Los antibióticos han salvado millones de vidas, pero su mal uso crea graves problemas. Un análisis farmacéutico sobre los beneficios y desventajas más actuales.