¿Qué lado de Mallorca es mejor para tu viaje? Guía práctica para elegir tu zona ideal

Aitana Castillo 1 Comentarios 30 enero 2026

Si estás pensando en ir a Mallorca, la primera pregunta que te haces no es qué hacer, sino dónde quedarte. Porque no es lo mismo ir a la costa norte que a la sureste. No es lo mismo dormir entre olivos y montañas que con los pies en la arena de una playa de arena blanca. Y eso cambia completamente tu experiencia. Mallorca no es una isla homogénea. Es como si cuatro islas distintas se hubieran pegado juntas. Cada lado tiene su ritmo, su gente, su sabor. Elegir bien no es cuestión de gustos, es cuestión de no arrepentirte después de pagar el vuelo y el alojamiento.

El lado este: playas largas, aguas transparentes y tranquilidad

Si buscas playas largas, arena fina y aguas que parecen de acuarela, el este de Mallorca es tu mejor apuesta. Cala d’Or, Cala Mondragó, Sa Coma y Cala Millor son nombres que aparecen una y otra vez en los paquetes turísticos. Aquí no hay acantilados escarpados ni calas escondidas. Aquí hay kilómetros de costa organizada, con paseos marítimos, bares con terrazas y hoteles de cuatro estrellas con piscina infinita.

La ventaja es clara: todo está cerca. Supermercados, restaurantes, tiendas de recuerdos, parques acuáticos. Es ideal si viajas con niños, si no quieres andar en coche todos los días, o si simplemente quieres desconectar sin tener que planificar cada salida. El agua es poco profunda al principio, lo que hace que sea segura para los más pequeños. En verano, la temperatura del mar ronda los 26 °C, y el viento es suave, casi inexistente.

Pero no todo son ventajas. En julio y agosto, Cala Millor puede sentirse como un resort de Europa del Este: multitudes, música alta hasta tarde y filas en los bares. Si buscas autenticidad, aquí no la encontrarás. Los pueblos pesqueros originales han sido reemplazados por cadenas hoteleras. Pero si lo que quieres es sol, playa y comodidad, este lado no te falla.

El lado oeste: naturaleza, calas secretas y autenticidad

Si el este es el lado de la playa organizada, el oeste es el lado de la aventura silenciosa. Deià, Sóller, Valldemossa, Puerto de Sóller y Port de Pollença son nombres que suenan a postales de revistas de viajes. Aquí no hay hoteles de 20 pisos. Hay casas de piedra, pequeños apartamentos con terraza, y restaurantes donde el pescado llega al plato el mismo día que se pesca.

Las calas aquí no son accesibles en coche. Tienes que caminar, en bici o en barco. Cala Deià, Cala Tuent, Cala Llombards -son lugares que no aparecen en los folletos de paquetes turísticos masivos. Son calas de roca, agua turquesa, y poca gente. Si te gusta nadar en silencio, con solo el sonido de las olas y los pájaros, este es tu territorio.

El oeste también es el corazón de la Mallorca cultural. En Valldemossa, Chopin escribió una de sus sonatas en un monasterio del siglo XIII. En Deià, Robert Graves vivió y escribió hasta su muerte. Las calles son estrechas, las tiendas venden cerámica hecha a mano, y los bares sirven tapas con patatas bravas caseras y vino local.

La desventaja: no es fácil. No hay playas de arena blanca. El acceso a muchas calas requiere caminatas de 20 a 40 minutos por senderos empinados. Si no tienes coche, te vas a quedar atrapado en los pueblos. Y en invierno, algunos restaurantes cierran. Pero si quieres una experiencia real, no turística, este es el lado que te dejará con ganas de volver.

El lado norte: montañas, viento y un aire más local

El norte de Mallorca es el menos turístico de todos. Aquí no hay playas de arena. Hay acantilados, puertos pesqueros, y pueblos que parecen no haber cambiado desde los años 80. Puerto Pollença, Alcúdia y Can Picafort son los puntos más conocidos, pero incluso aquí, la gente local sigue viviendo su vida sin preocuparse por los turistas.

El viento es constante. El tramontana, el viento frío del norte, sopla con fuerza casi todos los días. Eso hace que el mar esté más agitado, pero también más limpio. La calidad del agua es excelente, y los fondos marinos son ricos en vida. Es un lugar perfecto para bucear, hacer snorkel o simplemente caminar por el paseo marítimo con chaqueta.

Alcúdia tiene una de las playas más largas de la isla: más de 5 kilómetros de arena. Es ideal para pasear, correr o montar en bici. Y si quieres un poco de historia, la ciudad vieja es una fortaleza medieval con murallas intactas, tiendas de artesanía y plazas donde los niños juegan a la pelota.

El norte es ideal si quieres algo entre el este y el oeste: playa, pero con carácter. No es tan animado como el este, ni tan aislado como el oeste. Es el equilibrio perfecto para familias que quieren un poco de todo: sol, cultura, naturaleza y tranquilidad.

Sendero hacia una cala secreta en Mallorca, con acantilados rocosos y agua turquesa, solo un viajero en silencio.

El lado sur: vida nocturna, fiesta y turismo de masas

Si tu idea de vacaciones es bailar hasta las 5 de la mañana, beber cócteles en una terraza con vista al mar, y no tener que pensar en nada más que en la próxima copa, entonces el sur es tu lado. Magaluf, Palma, Cala d’Or (aunque técnicamente es este, su vibe es más sur) y El Arenal son los nombres que todos conocen.

Magaluf es famoso -o infame- por sus bares de píldoras, sus discotecas con DJs internacionales y sus fiestas que empiezan al mediodía. Es el lugar donde los jóvenes de Reino Unido, Alemania y Escandinavia vienen a celebrar el final de la universidad. Si eres de esos que piensan que las vacaciones son para olvidar el mundo, aquí lo harás.

Pero cuidado: no es para todos. Si viajas con pareja, con niños o si buscas paz, este lado puede volverte loco. El ruido es constante. Las calles están llenas de gente borracha a las 10 de la mañana. Los hoteles son baratos, pero mal mantenidos. Y el mar, aunque limpio, está lejos de ser el más bonito de la isla.

Palma, en cambio, es otra historia. Es la capital, con su catedral gótica, sus mercados de frutas, sus tiendas de lujo y sus terrazas con vistas al puerto. Es un buen punto de partida si quieres combinar playa con cultura. Pero no te quedes solo en Palma. Sal a explorar. El sur no es solo Magaluf. Hay pueblos como Santanyí o Llucmajor, donde la vida sigue su curso sin ruido.

¿Cuál es el mejor lado? Depende de lo que busques

No hay un lado "mejor". Solo el lado que mejor se adapta a ti.

Si viajas con niños y quieres todo a mano: el este.

Si quieres naturaleza, calas secretas y un ambiente tranquilo: el oeste.

Si buscas playa grande, historia y algo de vida local: el norte.

Si quieres fiesta, vida nocturna y no te importa el ruido: el sur.

Lo que muchos no dicen es que puedes combinar. Muchos paquetes turísticos incluyen 3 noches en el sur y 4 en el oeste. O una semana en el norte y dos días en Palma. No tienes que elegir uno. Puedes vivir dos Mallorcas en un solo viaje.

Lo que sí debes evitar es elegir por error. No vengas al oeste si quieres una playa de arena blanca y un chiringuito con cócteles. No vengas al este si buscas silencio y una cena con vista al mar sin gente alrededor. Conocer los lados es la clave para no tener un viaje decepcionante.

Calle de noche en Magaluf, con bares iluminados, multitudes y luces de neón bajo el cielo estrellado.

Lo que nadie te cuenta: cuándo ir y cómo evitar las multitudes

La isla no es igual en junio que en octubre. En julio y agosto, todo está lleno. Los precios suben un 60%. Las playas se convierten en salas de estar. Si puedes, ve en mayo, junio, septiembre u octubre. El clima sigue siendo perfecto: entre 22 y 28 °C. El mar está caliente. Y los hoteles tienen ofertas de hasta un 40% de descuento.

En mayo, el oeste está en su mejor momento: las montañas están verdes, las calas están vacías, y los restaurantes abren con energía. En septiembre, el este sigue caluroso, pero sin turistas. Es el mejor momento para nadar en Cala Mondragó sin tener que buscar sitio en la arena.

Evita los fines de semana en verano si estás en el oeste. Los turistas de Barcelona y Madrid invaden los pueblos. Y si vas en julio, reserva con meses de antelación. No confíes en llegar y encontrar habitación. En el oeste, los alojamientos pequeños se llenan en semanas.

Consejos prácticos para elegir tu alojamiento

  • Si vas al este, elige un hotel con piscina y acceso directo a la playa. Evita los alojamientos lejos del mar si no tienes coche.
  • En el oeste, busca un apartamento con terraza. No necesitas piscina, necesitas vista. Y asegúrate de tener coche de alquiler.
  • En el norte, prioriza la ubicación cerca del paseo marítimo. Caminar es fácil, y el aire es fresco.
  • En el sur, si no quieres fiesta, evita Magaluf. Opta por Palma o Son Maties. Son más tranquilos y igual de bien conectados.
  • Usa Google Maps para ver el entorno antes de reservar. Si el hotel está rodeado de bares, probablemente sea ruidoso.

¿Qué hacer si cambias de opinión después de llegar?

No te preocupes si te das cuenta de que elegiste mal. Mallorca es pequeña. En una hora en coche puedes estar en otro lado. Alquilar un coche cuesta unos 30 € al día. Es una inversión que vale la pena. Puedes pasar la mañana en una cala del oeste y la tarde en una playa del este. No te limites. Explora. Esa es la esencia de Mallorca.

La isla no se vive en un solo lugar. Se vive moviéndose. Escuchando. Probando. Y a veces, perdiéndose un poco. Porque al final, no se trata de elegir el mejor lado. Se trata de encontrar el que te hace sentir que estás donde debes estar.

¿Cuál es la mejor zona de Mallorca para familias con niños?

La mejor zona para familias con niños es el este de Mallorca, especialmente Cala Millor o Sa Coma. Las playas son de arena fina, el agua es poco profunda y segura, y hay muchos servicios cercanos: supermercados, parques infantiles, restaurantes con menús para niños y animación en los hoteles. Además, el viento es suave, lo que reduce el riesgo de olas fuertes.

¿Es mejor ir a Mallorca en verano o en primavera?

Ir en primavera (mayo-junio) u otoño (septiembre-octubre) es mejor para la mayoría. El clima es cálido, el mar está agradable, y hay menos turistas. Los precios bajan hasta un 40%, y los pueblos conservan su autenticidad. En verano, aunque el sol es intenso, las playas están llenas, los hoteles son más caros y el ruido es constante, especialmente en el sur.

¿Se puede visitar Mallorca sin coche?

Sí, pero con limitaciones. En el este y el sur, los pueblos turísticos están bien conectados por autobuses y hay taxis disponibles. Pero si quieres visitar calas del oeste, pueblos como Valldemossa o el norte de la isla, necesitas coche. Sin él, te pierdes el 70% de lo que hace única a Mallorca. El transporte público es útil para ir de ciudad a ciudad, pero no para explorar la isla.

¿Qué lado de Mallorca es más barato?

El lado norte y el este suelen ser más económicos en alojamiento, especialmente fuera de temporada. El oeste es más caro por su encanto y exclusividad. Magaluf es barato en alojamiento, pero caro en comida y fiestas. Si buscas buen precio y calidad, el norte con un apartamento en Alcúdia es una excelente opción.

¿Es seguro ir a Mallorca con niños pequeños?

Sí, es muy seguro. Mallorca tiene una baja tasa de criminalidad, las playas están bien vigiladas, y los servicios médicos son de calidad. En los pueblos turísticos, hay farmacias y clínicas que atienden en varios idiomas. Solo evita las zonas de fiesta intensa como Magaluf si viajas con niños pequeños. El resto de la isla es familiar y acogedora.

1 Comentarios

  1. Rigo Venegas
    Rigo Venegas
    enero 31 2026

    El este es cómodo, sí, pero es como ir a un centro comercial con playa. No es Mallorca, es una versión de Mallorca para turistas que no quieren salir de su zona de confort.
    Yo lo probé, me aburrí en tres días.

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